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Buen rolhinho, powered by Brazil

Publicado por Dr. Bermúdez |

Amigos todos,

dado que el maestro de las llaves nos ha pedido -y nos ha impuesto- la realización de un post buenrollista, he aquí uno que no debería faltar.

Llegada la canícula, machos y hembras de humano de nuestras latitutdes se despojan de sus habituales prendas y deciden pasear por las calles y plazas en bañador y chancletas, mostrando al público presente los dones o monstruosidades con las que la madre naturaleza los ha dotado. Y en estas circunstancias de destape generalizado, no es extraño el caso del que, vistiendo todo el año con prendas anónimas desde un punto de vista patriótico, decide engalanarse con indumentos de todo tipo -camisetas, zapatillas, bañadores, gorras o pareos- en los que, de manera más o menos vistosa, se nos muestra una y otra vez la bandera brasileña y sus colores, acompañados a menudo de la impagable leyenda "Ordem e progresso".

Mi pregunta es la siguiente: ¿a qué se debe esta incomprensible mutación de la apatía patriótica hacia el fervor brasileiro en veraniegas circunstancias? ¿por qué motivo la gente, frente al calor y los sudores, responde con los colores del gigante sudamericano? ¿qué hay en el imaginario del pueblo que le lleva a vestir en festivas circunstancias los símbolos de esa tierra de jugadores de fútbol analfabetos -como todos- y favelas atestadas de niños esnifadores de pega armados con subfusiles y otras armas automáticas? ¿por qué, ante el sofoco y el sol veraniego, no reaccionamos vistiendo los colores de Lituania o de Zanzíbar, tierras nobles donde las haya, y tan o más exóticas -si es que de exotismo se trata- que las archicelebrada patria de la samba y las caipirinhas?

El imaginario de los hombres, como siempre, nos lleva a vínculos insondables, a relatos en los que la psique colectiva realiza sus mitos a través de formas aparentemente inocentes... así, tal vez, el arrebato brasileñofílico esconde una asociación de lo veraniego y el destape a los imaginados desmadres que el profano asocia a lugares como "Ipanema" o "Rio de Janeiro", en los que por pocos reales uno se puede trincar al son de una bossanova a una mulatita de edad ilegal mientras disfruta de la retransmisión de un partido de fútbol en el que se "joga bonito" en el gigantesco estadio de Maracaná...


Alegría, tetas, sudor y caipirinhas.
"Ordem" y "Progresso", brazilian wa
y

1 comentarios:

Pansete dijo...

Hombre, supongo que cuando uno aspira a unas "tranquilas" (lease "aburridas) vacaciones con la novia/mujer de toda la vida (léase "la vacaburra de toda la vida") puede resultar más atractiva la idea de quilarse a una mocita de diecisiete años que en lugar de sangre en las venas tiene caipirinha y cola de impacto. Mutans mutandi con las chicas/mujeres/señoras que sueñan con un brasileño que las llevará a un éxtasis sexual a base pistonadas pélvicas insaciables. Lógico, lógico, amigo Dottore...
Lo que cuesta más de comprender, ciertamente, es el fervor colectivo. Y, sin duda, lo directamente insondable es ver a Joan Clos transmutado en una especie de Closinhos Brown, moviendo su enorme pandero encima de un autocar, con una sonrisa "à la McClure", y arrancando desesperadamente votos a cambio de la (poca) vergüenza que le queda... Por cierto, que he buscado durante años fotos del ínclito por Internet vestido de tal guisa y no ha habido manera. Y daría mi alma a Louis Cypher por obtenerla (he, he... aunque ya se la vendí hace años a una tal Bella Cebhú por un video en que Maese Aleix practicaba el Kamasutra con un melón).

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