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Reencuentros en la tercera fase

Publicado por Dr. Bermúdez |

Estimados lectores,

aquejado por un primaveral brote de nostalgia, estos últimos días me he dedicado a la absurda tarea de abrir viejas cajas para saborear los recuerdos que en ellas encontraba. Así, de tal guisa, me he hallado de nuevo frente a frente a mi vieja colección de Playboy 'edición especial coleccionistas' -de aquella era lejana en que los muchachos todavía se la pelaban en el lavabo, como hombres decentes-, mi todavía más vieja colección de Penthouse de principios de los noventa -¡ah, esas tetas de silicona desaforadas, esos matojos generosos y esos culos que todavía desconocían la existencia de lo que luego vino a llamarse 'The Rocco Way'!-, y mi vetusta colección de cómics de factura nacional, en la que destacaba la sección de tebeos de Mortadelo.

Frente a esas coloristas portadas, una pregunta me asaltó: ¿qué fue de tan pintoresco personaje? ¿A dónde le llevaron sus pasos, firmes pero descolocados en un mundo dominado ahora por un gato gordo y azul sin orejas y otros seres monstruosos llegados del lejano y pérfido Oriente? En fin, que abrumado por la duda, me puse a investigar.

La tarea no fue sencilla, y es que como de todos es sabido, Mortadelo fue siempre un tipo escurridizo y ducho en el arte del disfraz, capaz de camuflarse perfectamente en los ambientes más variados:

Camuflaje para pasar inadvertido en Extremadura...


... o en la calle Trafalgar de Barcelona...

... o en una rua de Carlinhos Brown

No sin esfuerzo, logré dar con algunas pistas. La primera me llevó a saber que, tras abandonar el mundo del papel y la tinta, el personaje había dado un magnífico giro a su carrera saltando al brillante mundo del cine en la piel del incommensurable Edu Soto, quien gracias a Mortadelo pudo dejar para la posteridad una de las interpretacionas más conmovedoras de la historia del séptimo arte:

...

Al parecer, no contento con haberse encumbrado a través del celuloide, Mortadelo, siempre afecto a su público, también perpetró -como es moda hoy- un musical que sólo unos pocos envidiosos e insensibles no supieron apreciar.

...

Y a partir de ahí, el silencio... o casi. Y es que, tras el éxito, Mortadelo decidió abandonar la vida pública y recluirse en la intimidad... para ser madre. Sí, así, sin más: "Mortadelo, por fin, mamá."

...

Y así finaliza la historia y así muere el mito: bajo el nombre de Rubén Noé Coronado, el cazavillanos que hizo palidecer de envidia a Batman y Spiderman, se transforma en mamá -o casi-, se retira de la vida activa cual Watchman de segunda y se dedica a la hermosa e improductiva tarea de traer al mundo a otro inútil. Y ya está, como en las películas de los Cohen o en el Infierno de Dante: sin lugar a concesiones y sin esperanza de redención.

Endogamia Virtual: Descenso y caída del antihéroe contemporáneo

1 comentarios:

Aleix dijo...

Eh, oh, dottore! [mira ràpidament al voltant, arregla els papers de pressa]. Quant de temps! Eh, que el porta per aquí? [Mira el logo del blog, preocupat] Això? No, res, una tonteria, els nens, ja se sap... [tapa la pantalla amb el primer que troba, resulta ser una foto de Salam Hayek premamà] Eh... Deu haver entrat un virus... ja se sap, els xinos aquests se les inventen totes per putejar... No deu pensar que ha estat cosa nostra, oi? [recorda els comentaris en els posts, una gota de suor freda li recorre l'espinada] Nosaltres som un blog seriós, ja sap, el darrer bastió del rigor acadèmic, gent compromesa... Ara mateix ho arreglo, ja veurà com en un plis tot s'arregla, si...
Eh, dottore? Dottore??

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