Amigos de lo absurdo,
Barcelona está de enhorabuena. Siendo la ciudad más fashion y chupipiruli del mundo como es, se merecía acoger en exclusiva una "tradeshow for selected brands" tan molona como es la "Bread + Butter", esa fabuloso negocio que mezcla a fashion-victims cocainómanos, adolescentes anoréxicos, famosillos de corral y diseñadores iletrados que consideran "lo más" pasearse por la vida disfrazado de butanero, con una chapela con lentejuelas, gafas de pasta azules y un bolso de sky magenta a juego.
Recomiendo visitar la Fira de Barcelona antes de que esta peculiar corte de los milagros se marche hasta el año que viene; con un poco de suerte, y su uno se presenta luciendo un pijama de franela con un sombrero de ala ancha y botines de piel de serpiente, a lo mejor cepilla en los lavabos del recinto a una quinceañera descerebrada que ha venido hasta aquí para conocer de primera mano el carisma y el savoir faire de esta capital mundial de la estupidez...
P.D.: Por supuesto, espero que "Bread + Butter" siga siendo el fenómeno mediático y económico que representa para la ciudad; nada admiro ni respeto más que los eventos que movilizan a miles de cretinos y que encima generan cuantiosos beneficios a quienes los organizan.
Endogamia Virtual: Fashion killers