Amigos, hoy es un día triste para el mundo del espectáculo. Un día aciago, casi tan nefasto como aquél en que nos abandonó el legendario Charlie Rivel. Finalmente, y tras una larga y penosa agonía en la que se ha aferrado a la silla como el luchador que es, Silvio Berlusconi nos deja.
Hoy todos los payasos nos sentimos huérfanos.
Non ti dimenticheremo, Cavaliere

Buen Dottore,
ResponderEliminarNo sufra. En absoluto. Usted, yo y cualquier persona mínimimamente informada sabe que, en cualquier momento, Il Pagliaccio Cavaliere puede volver a irrumpir en escena. Si antes no lo meten en el trullo, por supuesto...
Y aun así: que no hay nada como tener padrinos. Aunque es mucho mejor ser uno de ellos.
El tipo aun tiene cuerda para rato. Seguramente Italia -país vecino y hermano- tendrá catorce primeros ministros en los próximos ocho años. No descarte que el bueno de Silvio sea uno de ellos...